Retrato periodistico de dos figuras politicas

Deicy Jiménez, se atrevió este domingo a romper el silencio ante el país y la comunidad internacional: afirma que prestó servicios sexuales al entonces senador y luego presidente Gustavo Petro a cambio de contratos estatales, y que formó parte de una red de entre 30 y 40 mujeres usadas de la misma manera.

Retrato periodistico de dos figuras politicas

La denuncia, revelada en exclusiva por la revista Semana a través de la periodista Vicky Dávila bajo el hashtag #LosSexoContratos, coloca en el centro del debate público un presunto esquema de abuso de poder que habría operado durante años. Jiménez, oriunda de un pueblo colombiano (Sevilla, Valle del Cauca, según registros), de familia humilde y con estudios limitados al bachillerato, contactó a la periodista por correo y chat. Explicó que confía en el trabajo del medio y que ya no está de acuerdo con “el abuso de poder que hubo durante el gobierno de Gustavo Petro”, en el que, según ella, “usaba mujeres jóvenes para sus beneficios propios, personales, a cambio de contratos”.⁠

De acuerdo con su relato, conoció a Petro en 2019, cuando este era senador de Colombia Humana, a través de una plataforma para adultos. Él no usó su nombre real. El primer encuentro presencial ocurrió en un hotel de Cali. Luego ella se trasladó a Bogotá. Afirma haber mantenido relaciones sexuales con él (“Sí, sí, claro”) y haber recibido contratos durante aproximadamente cinco años: en el Senado (vinculados a la bancada de María José Pizarro), en la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada y en el Ministerio del Interior ya en la presidencia. Algunas verificaciones periodísticas confirman contratos públicos a su nombre desde al menos 2021-2023 en esas entidades, con montos que en reportes suman alrededor de 100 millones de pesos.⁠

Jiménez describe un modus operandi en el que las mujeres acompañaban a Petro en fiestas o reuniones privadas —algunas con consumo de sustancias psicoactivas, según su versión— y a cambio obtenían contratos que, a su juicio, servían también como mecanismo de control para que no hablaran. Asegura que ella misma transportó cocaína en alguna ocasión y que hay otras mujeres con grabaciones o información similar. “Cuando las mujeres aceptan acompañarlo en sus fiestas o en sus reuniones, y a cambio les da contratos, es un abuso de poder, como un control que tienen para que no hablen”, declaró. Mencionó que algunas sí fueron amenazadas.⁠

El testimonio se da meses después de que Petro dejara la Presidencia (7 de agosto de 2026) y coincide con anuncios del director del Dapre sobre una posible red de cerca de 48 mujeres “instrumentalizadas” con contratos. Jiménez aportó material a Semana (chats desde perfiles con nombres como Michel Foucault o Mihail Bukharin, fotografías de lo que asegura es droga y dinero, y prendas que atribuye a Petro). Por respeto, el medio no publicó videos sexuales altamente comprometedores.

El Gobierno actual activó de inmediato una ruta de protección excepcional para la denunciante a través del Ministerio de Justicia (Iván Cancino) y la Unidad Nacional de Protección, ante el riesgo de retaliaciones. Políticos de oposición pidieron investigaciones formales por parte de la Corte Suprema y la Cámara de Representantes, y se radicaron denuncias penales. Las autoridades deberán verificar la veracidad de las acusaciones, que por ahora son un testimonio unilateral respaldado por contratos públicos existentes y el material entregado.